Un poco de mi por un poco de ti

Si tan bella la crees

cuídala, ayúdala a crecer

Si tan dulce la sientes

mímala endulzando su vida.

 

La quieres tersa

y tú eres quien provoca sus arrugas

la quieres terciopelo

y tú lo conviertes en esparto.

manos (5)

Atiende a sus pequeños sueños

y la mantendrás bella.

Recuerda que también necesita

y conservará su dulzura.

 

Ríe y comparte sus alegrías

y permanecerá tersa.

No construyas un problema de cuanto hace

y disfrutarás del terciopelo.

 

Llegó a ti por su belleza

aquella que aporta la ilusión,

la irradiada por el amor.

No pretendas absorberla

porque se secará.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

Derechos reservados

Lágrimas

¡No me hagas llorar!

¡O sí, por qué no!

Las lágrimas alimentarán mis raíces.

 

Sí, por qué no.

Lágrimas de alegría que  colmen de brotes mi tronco,

aquel fortalecido con las lágrimas del dolor que he sentido.

 

Agua, ese bendito líquido que cuida las raíces.

Las que crecen creando un vestido  de sentimiento,

las huellas de lo que fui y he llegado a ser.

 

Y si me preguntas ¿Qué quieres?

yo siempre contestaré

“hazme llorar de risa”

 

Y si me preguntas ¿Me quieres?

yo siempre contestaré

“a pesar de no haber risas”

mujer (3)

Mas cuida no ser tú el portador,

el grifo permanentemente abierto

hacia las lágrimas de dolor.

 

Porque ese día marchitarás mis brotes,

fortalecerás más mi enraizado tronco.

Ese día me iré temiendo marchitarme.

 

Y entre lágrima y lágrima

deja espacio a la tranquilidad,

un poco de monotonía acompañada de silencio.

 

Y cuando sean otros lo que consigan mis lágrimas

esas que fortalecen mi tronco

procura borrarlas con las que surgen de la alegría.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

Derechos reservados