Invierno caduco

¡A ver, a ver, a ver!
¿Cómo se puede estar triste en medio de tanta belleza?
Abriga tu cuerpo y sal al frío bosque otoñal para abrigar tu alma. Empapa tu visión con cada estallido de color, tu olfato con el olor a tierra húmeda y fértil.
Y cree, cree que si la naturaleza es capaz de brillar, aún en el día más gris, tú también serás capaz de hacerlo. Y así como la naturaleza es capaz de hacer frente a las inclemencias, tú podrás afrontar tu propio invierno.
Y cuando creas desfallecer ante el frío de la ingratitud o la incomprensión, recuerda: el frío que amenaza tu alma es caduco, pero necesita de a tu ayuda para desprenderse de cada una de sus hojas y que el calor vuelva a tu interior.
Y si no es posible salir al bosque, inventa uno en tu mente, pero siempre frondoso y lleno de color
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Regálame tu luz

Y miro al cielo cuando amanece

e imagino  tu rostro iluminado

iluminando el mío con tu sonrisa.

 

Te has convertido en mi sol

ese que me sustenta cada día

el que lleva paz y energía a mi día.

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Y es que eres luz, color y vida para mi

la posibilidad de volver a creer en los sueños

la ilusión por alcanzar tu luminoso cielo.

 

Mi regalo, el que no creí posible, perderme en ti.

Llegaste y ahora…ahora quiero mías tus palabras, noches y días.

Quiero tu luz en mi vida.

 

Y es que…eres el regalo que nunca pedí

ese pedacito de cielo que pensaba ya no existía,

eres…cuanto creía no necesitar y ahora siento necesario.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

Derechos reservados

Baile de poder

Me da igual que hoy suenes triste día

daré media vuelta buscando alegría.

Si me atormentas con notas agresivas

yo tocaré una dulce melodía.

 

Me da igual que hoy me busque la melancolía,

la inoportuna dama que siempre busca hueco para estar.

Tan solo la saludaré mientras recuerdo el por qué de su presencia,

luego…luego seguiré jugando a esquivarla.

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Me da igual que te despiertes triste día,

soy más fuerte que tú, y lo sabes.

Mi sonrisa batallará con tu nostalgia,

mi nervio se opondrá a tu languidez.

 

Me da igual la visita de la melancolía,

quizás…quizás deje aflorar dos lágrimas,

dos pequeñas muestras de tu fortaleza,

pero luego me revelaré ante toda pena.

 

Llamaré a mi fuerza con notas que me hagan vibrar,

sonreiré a mi café recordando lo bueno de ayer,

la haré un guiño al día pensando en lo bueno de mañana.

Bailaré en mi jardín cada nota repleta de poder, de vida.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

Derechos reservados