¡Enamórame!

¡Enamórame! Dame esas gotas de café, pon a trabajar mis neuronas mientras bronceas mi día.   ¡Sí! Provoca esa controlada subida de tensión, el punto justo para emprender movimiento, pasos firmes hacia la alegría.   Porque yo… yo quiero cantarle al día.   ¡Enamórame! Insufla al día pequeñas gotas que tiñan mi blanco, puro ySigue leyendo «¡Enamórame!»

Regresa la música a tu vida

¿Recuerdas la melodía? Primero se movían tus dedos hasta conseguir su ritmo. Después era tu pié punteando distraído cada tiempo.   Desentumecías cada músculo de tu espalda mientras tu cabeza asentía. Y, de pronto, tu cuerpo se alzaba necesitado de seguir el compás, hambriento de liberador movimiento.   No pierdas esa melodía, regala su sonidoSigue leyendo «Regresa la música a tu vida»