Cuerpo y esencia

No consientas que desdibujen tu sonrisa. Solo alguien sin corazón te despojaría de tal don.   No consientas que aten tus manos. Pues no eres marioneta no necesitas de hilos que te dirijan.   No consientas que enmudezcan tu voz, que te muestren como simple cuerpo. No eres objeto sin mente.   Di hola aSigue leyendo «Cuerpo y esencia»