Mujer, amante, amiga

imagen mujerUn cóctel explosivo si no mezclas bien los ingredientes.
Dicen que los años de convivencia van apagando la chispa dentro de la pareja, la rutina, pequeños desacuerdos, los problemas del día a día…todo ello se confabula para terminar con el encanto de una vida de dos.
Yo sinceramente, cuanto más lo pienso, más en desacuerdo estoy con esta teoría. Es verdad que discrepancias y alteraciones hormonales pueden llevarnos a momentos en los cuales quisieras no estar, pero sinceramente creo que este no es el motivo principal.

Durante la convivencia, por las necesidades, personalidad, o comodidad de la otra parte contratante, la mujer asume el rol de segunda madre y en el mejor de los casos de amiga y confidente. Lógico que se agote la llama y solo quede un sentimiento de ternura y cariño.
¿Cuantas veces os habéis dicho? me levanto trabajando y…aún dormida sigo sin desconectar ¿En verdad tiene ganas de juegos amorosos un cuerpo y una mente agotados? Va a ser que no.

Pero cuando resurge la mujer, cuando la prole se hace adulta, también lo hace su lado amante y…¿Cómo volver a sentir ese amor a flor de piel por aquel que se ha convertido en el mayor de tus hijos?
Si una melodía te hace vibrar es porque todavía puedes sentir ¿Por qué no hacerlo con tu compañero de viaje?
Rompe el rol de madre sustituta, revelate ante los clichés establecidos, los comportamientos preconcebidos…porque solo quedan dos caminos: buscar el modo de transformar esa ternura en pasión o tirar la toalla.

Encuentra el equilibrio entre lo que has sido y la mujer que ha vuelto a ti. Busca el modo de que cada encuentro sea una nueva cita, que el hombre-niño vuelva a ser el hombre-prometido.
Y a ti hombre te digo: rompe la dependencia y vuelve a ser aquel del que ella se enamoró.