Y es que, tú sonrisa, sigue siendo la mía

Y aprendí a decir adiós a tu materia, a decir hola a tu esencia. Conseguí ver, a atrapar la fuerza de tu espíritu, entonces recordé tus deseos de felicidad y recobré los míos. Entonces recordé tus ganas de vivir y recobré las mías. Entonces comprendí, que aún sin tu materia, no te habías ido. PorqueSigue leyendo “Y es que, tú sonrisa, sigue siendo la mía”

Diré hola a tu recuerdo

Articulando un adiós que es para siempre. Comprendiendo las mil y una formas de decir hola.   Encuentro el saludo a lo eterno. Debo articularlo pero mi boca se seca, se niega, protesta. Cuantas horas perdí sabiendo sin saber de ti, cuantos los después emitidos pensando lento el tiempo… Y ahora he de enfrentar la enseñanzaSigue leyendo “Diré hola a tu recuerdo”