Plácido momento

Sin poses, con natural descuido. Sin capas, desnuda ante las horas. Descalza, arrugada, despeinada, abandonada en la cama envuelta en la dejadez exterior, capturada por la riqueza interior.   Sin frío, pues eres tu propio calor. Sin soledad, hoy eres tu propia compañía. Acunada, mimada, abrigada, arropada, en manos de cuanto te hace crecer, escuchandoSigue leyendo “Plácido momento”