Embrujos de vida

Te embrujó la fertilidad de su mente

su mirada cristalina

la frescura de sus gestos.

 

Su olor fue suficiente para frenar tus pasos,

su imagen lo que te impulsó a compartir el tiempo,

pero su interior te embrujó.

 

Y embrujado creaste tu propio jardín,

el lugar donde encontrabas tu paz,

el que te abrigaba cada atardecer.

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Embrujado, hipnotizado por cuanto tenías

¡te olvidaste!

Olvidaste convertirte en experto jardinero.

 

Abonabas sus raíces cada primavera,

pero olvidabas cantar mientras lo hacías,

apretabas sus brotes cuando en realidad solo necesitaban caricias.

 

Y el jardín protestó en su madurez,

ya se había acostumbrado a aportarse su propio calor.

¿Para qué esperar el de quien no llegaba?

 

Si la tierra es fértil

el jardín apenas necesita más cuidados

que los que aporta la propia naturaleza.

 

Hoy te digo que:

aunque hipnotizado…nunca olvides

que también has de hipnotizar.

 

Porque puede llegar el momento,

que aún sintiéndolo tu propio jardín,

él quiera estar solo con cuanto ha creado.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

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Vivir mi verano

Prometí el te quiero eterno.

Me llamabas dándome la seguridad que necesitaba.

Me llamabas… mi fantasía complementaba tu realidad.

 

Yo aportaba la pasión de quién idealiza.

Tú, una realidad por momentos cruda,

aquella que suavizaba con mis caricias.

 

Prometí quererte eternamente

y aún lo sigo prometiendo, si consientes

y entiendes que mi intensidad ya no está.

 

Y es que mi pasión se ha cansado…

quizás apagada por tu fría realidad,

quizás necesitada de pequeños toques de locura.

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Pero  mi locura me lleva a tus reproches.

Mis ilusiones se enfrentan a lo obligado,

por antes no haber medido cuanto he dado.

 

Prometí el te quiero eterno

y pretendo y  deseo mantenerlo.

Quizás ha cambiado la intensidad, pero no el sentimiento.

 

Por ello te digo:

léeme entendiendo que no es un adiós

pero quizás si necesite la desconexión del verano.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

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Sonríe a tu corazón

No hacen falta solo dos

para que un corazón vuele.

No es cosa solo de dos

dar alimento a un corazón.

 

Porque tu cariño se alimenta

de la sincera sonrisa ofrecida por cuantos te rodean,

del abrazo del amigo que llevas tiempo sin ver,

del alegre buenos días de quien te ofrece un café.

 

Tu corazón vibra gracias a pequeños detalles

y el primero de ellos es la sonrisa que te dedicas cada mañana.

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No te digas no quiero o no me quieren

porque sientas que el amor se ha alejado.

No, ahora tendrás que quererte más que nunca,

permitirte absorber el cariño de cuantos te rodean.

 

Sigue queriendo

al que te sonríe, al que te pide ayuda.

Sigue dando

porque tu corazón sonríe cuando lo haces.

 

Deja volar a tu corazón

no te encierres en el dolor, aférrate a lo bello.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

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Marcando las páginas de tu vida

Un libro y una rosa

¿Para qué más?

El libro que protagonizas cada día,

la rosa cuya fragancia llena tus sentidos.

 

Un libro y una rosa.

El texto con el cual te identificas,

pétalos entrelazados como tu vida,

amigos, hermanos, padres, amantes…

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Un libro y una rosa.

Páginas repletas de interacción,

momentos de amistad, familia,

momentos de tensión y pasión.

 

Un libro y una rosa.

Capítulos que han sido guías de aprendizaje,

capítulos que tocaron tu corazón

y la rosa que marcaba cada página.

 

No olvides que tu libro es tu historia

y como toda buena novela…

has de dotarlo de misterio.

Porque aún teniendo una guía

nunca sabrás con certeza su final.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

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Sonrisa

Es un tic imprescindible

es una actitud ante la vida

es el antídoto para lo malo

es el gesto que doma la fiereza.

 

Si te la ofrezco

abro mi casa a tu presencia.

Y te la ofrezco

porque la siento la mejor medicina.

 

Te ofrezco mi sonrisa

para contagiarte con ella,

te ofrezco mi sonrisa

para llevar al olvido tu dolor.

 

Y cuando creas que ya no puedes

te diré con mi sonrisa

«pongamos patas arriba esta habitación

reestructuremos cada mueble, cada tela»

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Y cuando creas que ya no puedes

te mostraré mil motivos para sonreír

y el más importante siempre será

la paz que lleva a quien la recibe.

 

Así pues, aunque mi corazón esté triste

te brindaré mi sonrisa una y otra vez.

Porque si mañana ya no estoy

quiero que recuerdes la paz que te brindaba mi sonrisa

 

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

Derechos de la red

 

 

 

Soplaré mi vela

Una década más…

hoy vivo mis diez años por quinta vez,

hoy elijo si pesará más cuanto he sufrido

o decido resurgir aplicando  lo aprendido.

 

Hoy decido no tomar en cuenta tu fallo

has dicho adiós y te contesto perfecto.

Si mi bondad no ha sido suficiente

si mi fortaleza te ha asustado…

Estás en tu derecho a dar media vuelta.

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Yo seguiré siendo la persona en la cual creo,

la que disfruta  dando cuanto puede,

la que defiende cuanto cree verdad,

la que sabe disfrutar de la soledad.

 

Hoy celebro cincuenta otoños

repletos de primavera e invierno.

Y cuando sople mi vela me diré

«voy a por otros cincuenta»

 

Pero esta vez

sabré caldear mejor sus inviernos.

Esta vez…

disfrutaré de cada brote en primavera.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

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Un poco de mi por un poco de ti

Si tan bella la crees

cuídala, ayúdala a crecer

Si tan dulce la sientes

mímala endulzando su vida.

 

La quieres tersa

y tú eres quien provoca sus arrugas

la quieres terciopelo

y tú lo conviertes en esparto.

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Atiende a sus pequeños sueños

y la mantendrás bella.

Recuerda que también necesita

y conservará su dulzura.

 

Ríe y comparte sus alegrías

y permanecerá tersa.

No construyas un problema de cuanto hace

y disfrutarás del terciopelo.

 

Llegó a ti por su belleza

aquella que aporta la ilusión,

la irradiada por el amor.

No pretendas absorberla

porque se secará.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

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Lágrimas

¡No me hagas llorar!

¡O sí, por qué no!

Las lágrimas alimentarán mis raíces.

 

Sí, por qué no.

Lágrimas de alegría que  colmen de brotes mi tronco,

aquel fortalecido con las lágrimas del dolor que he sentido.

 

Agua, ese bendito líquido que cuida las raíces.

Las que crecen creando un vestido  de sentimiento,

las huellas de lo que fui y he llegado a ser.

 

Y si me preguntas ¿Qué quieres?

yo siempre contestaré

«hazme llorar de risa»

 

Y si me preguntas ¿Me quieres?

yo siempre contestaré

«a pesar de no haber risas»

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Mas cuida no ser tú el portador,

el grifo permanentemente abierto

hacia las lágrimas de dolor.

 

Porque ese día marchitarás mis brotes,

fortalecerás más mi enraizado tronco.

Ese día me iré temiendo marchitarme.

 

Y entre lágrima y lágrima

deja espacio a la tranquilidad,

un poco de monotonía acompañada de silencio.

 

Y cuando sean otros lo que consigan mis lágrimas

esas que fortalecen mi tronco

procura borrarlas con las que surgen de la alegría.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

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Gracias

Aprendí que un te quiero mío,

vale más que tus constantes te amo.

Comprendí que basta un cariño  por mi dicho,

para anular todos tus «mi tesoro, mi cielo».

 

Porque no hablaba yo, era mi corazón,

porque no hablabas tú, era tu deseo.

Porque yo lo sentía dentro,

porque tú…tú tan solo sentías necesidad.

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Gracias, a pesar de todo gracias.

Porque gracias a ti

descubrí que no estoy dormida

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

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Y punto

Y punto

si llega…perfecto

si no…también.

 

Dicen que si buscas…encuentras

pero que irónico…

justo encuentras cuando no buscas.

 

Así pues…

démonos una pequeña licencia,

una recarga de neuronas.

 

Disfrutemos de cada melodía

dejando que el cuerpo se exprese,

sin miedo, dolor ni vergüenza.

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Sueltate  con cada nota

porque tus pies quieren seguirla,

porque tu corazón vibra.

 

Siente la fuerza que emana de tu pecho

que tus brazos vuelen y tus manos dirijan.

Siente cuanto tienes, cuanto eres.

 

Manda al olvido la batalla perdida,

¿Quién ha dicho que para vivir hacen falta dos?

Vívete a ti mismo.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

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