Y es que, tú sonrisa, sigue siendo la mía

Y aprendí a decir adiós a tu materia, a decir hola a tu esencia. Conseguí ver, a atrapar la fuerza de tu espíritu, entonces recordé tus deseos de felicidad y recobré los míos. Entonces recordé tus ganas de vivir y recobré las mías. Entonces comprendí, que aún sin tu materia, no te habías ido. PorqueSigue leyendo «Y es que, tú sonrisa, sigue siendo la mía»

Diré hola a tu recuerdo

Articulando un adiós que es para siempre. Comprendiendo las mil y una formas de decir hola.   Encuentro el saludo a lo eterno. Debo articularlo pero mi boca se seca, se niega, protesta. Cuantas horas perdí sabiendo sin saber de ti, cuantos los después emitidos pensando lento el tiempo… Y ahora he de enfrentar la enseñanzaSigue leyendo «Diré hola a tu recuerdo»

Atrévete una vez más

  Las escondidas cumbres anulaban tu vista, la posibilidad de futuro, de seguir camino. ¿Darías un paso  al frente? ¿Volverías al punto de partida? El negro de tus ropas te hablaba de abismo, pánico, pavor ante la imagen de la nada. Pero tu intuición consiguió ver al viejo roble tras las nubes. ¿Acaso no habías sido tú como eseSigue leyendo «Atrévete una vez más»

Tu mentira encalló mi barco

Navegaba sin temor saboreando el aire que a mi llegaba. La frescura de la brisa primaveral, el sofocante calor del ansiado verano, las notas de frío impregnadas de otoño, los copos de hielo anunciando el invierno.   Navegaba sin temor escuchando la soledad de otros. Buscando un porque a cada vacío escuchado, acariciando la posibilidad de acompañar,Sigue leyendo «Tu mentira encalló mi barco»

Plácido momento

Sin poses, con natural descuido. Sin capas, desnuda ante las horas. Descalza, arrugada, despeinada, abandonada en la cama envuelta en la dejadez exterior, capturada por la riqueza interior.   Sin frío, pues eres tu propio calor. Sin soledad, hoy eres tu propia compañía. Acunada, mimada, abrigada, arropada, en manos de cuanto te hace crecer, escuchandoSigue leyendo «Plácido momento»