Mirada de lince

Aquel que llegó a creer cuanto vio

se dio cuenta de su falta de dioptrías.

Nubes imperceptibles obstaculizaban la visión,

tan solo conseguía ver una verdad a medias.

 

Aquel que llegó a brillar con tu imagen

ahora se baña con lágrimas.

Ellas son las únicas que hacen brillar,

la ahora apagada mirada.

ojo (2)

Quizás ha llegado el momento de ponerse lentillas,

y aunque el corazón siga como el mar embravecido,

dejaré de caminar con la difusa nube al frente.

Será el primer paso para encontrar la verdad.

 

Quizás ha llegado el momento de olvidar la diaria limpieza de ojos,

decir hasta otra a las persistentes lágrimas,

el momento en que sea la esperanza quien ponga brillo a mi mirada.

El momento de abandonar el cansancio ocular.

 

Compraré la lentilla más resistente,

conseguiré la mirada del lince,

y ni nubes ni mar embravecido

volverán a apagar mi mirada.

 

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Autor: Sole Moreira

Nube negra

Da igual que el día pinte negro,

yo le pondré el rojo pasión,

porque me embriagó el aroma del café,

porque la mermelada se me antojó más sabrosa.

Porque me da la real gana de que la negrura

no se aloje en mi corazón.

 

Y, aunque por momentos puedas conmigo nube negra,

mi voluntad será lo suficientemente fuerte

para mantener viva la pasión por la vida.

paraguas

Hoy has querido oscurecer mi día, mas…

bastaron dos palabras recibidas

para recobrar la alegría.

Bastó el recuerdo de aquel que me quiere

para mantenerme erguida.

Vuela ya a otra tierra nube negra

te destierro de la mía.

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Autor: Sole Moreira

Amarilla partitura

Te habías traspapelado

mi amarillenta partitura,

Oda a la juventud…

aquella que creí perdida.

 

Hoy te encontré escondida

entre el recuerdo de noches de insomnio

amaneceres envueltos en papel escrito

entre el olor y el sabor de la cafeína.

 

Hoy me adentré en tu baúl,

el de la productiva adolescencia,

años creando sin pensar, sin sospechar

cuanto edificaba a cada momento.

mujer violin

Ahora, en el instante del reencuentro,

leyendo la amarillenta y alegre partitura.

Ahora vuelve a hablar mi violín

mientras pasado se hace presente.

 

Y su voz me cuenta…

del ímpetu del pasado, la serenidad del presente.

No estabas perdida, mi querida adolescencia

tan solo no te veía por el tráfico del presente.

 

 

Ahora reescribiré tus notas,

volverá a sonar mi violín,

apreciando el valor de lo obtenido,

retomando las ganas de crear cada día.

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Autor: Sole Moreira

Derechos reservados

 

Sueño de brisa y agua

Hum… ahora mismo me iría,

me dejaría llevar por esa balsa de paz,

dulce brisa evocadora de sueños.

Un estático flotar entre nubes y agua,

armonioso caminar por el mar de la calma,

y tú me acompañarías.

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Tú, tan solo tú, mi dulce sueño.

Hervidero de mil y una ideas,

señal inequívoca de vida,

inigualable estandarte de felicidad.

Esta noche me perderé sobre tus aguas,

mi edredón se convertirá en tu vela

y mi cuerpo en tu armazón.

 

El mejor canto a la merecida paz

tu sonido envuelto en atardecer.

El mejor premio al final del día

tus caricias envueltas en dulce brisa.

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Autor: Sole Moreira

Derechos reservados

Quiero más

Pero el señor quiero más atrapó tu senda,

cubrió de inquietud la apacible calma,

dibujó belleza en un lienzo de temor.

 

El señor quiero más alzó tus alas

y lo que creías libertad…

lo entendiste tedioso caminar.

 

El señor quiero más alzó tus alas

y te encontraste atrapado…

en una falsa libertad.

 

El señor quiero más borró el miedo

a perder tu identidad…

Eras tú, tiempo atrás.

 

Pero el señor quiero más…

equivocó tu camino.

Replegaste alas portando lo aprendido.

 

Y ahora en verdad quieres más

Quieres aquello cuanto tenías,

salpicado con gotas de felicidad.

Tan sólo necesitabas escucharte.

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Autor: Sole Moreira

Derechos reservados

Baile 11

Silencios y contradicciones

Sorprendida ante la puerta abierta

la fría pureza del renovado aire,

la cálida caricia del sol invernal,

me retan a traspasar su umbral.

 

La puerta me llama

el hogar me reclama.

Obligaciones, hábitos…inercia

Mil contradicciones que frenan el avance.

 

El hogar me reclama, me llama, me atrapa

¡Pero ese nuevo cielo…!

te recuerda al año sabático que jamás has disfrutado.

Bendita inquietud que grita ¡Aún estás viva!

 

Y atravieso la puerta por momentos

y revivo con cada descubrimiento,

revivo ante el descanso de lo debido.

Recuerdo que a eso lo llamaba libertad.

 

Y regreso al hogar toda luz y vida

pero la inercia me apaga.

Y entre contradicción y quebranto…

entiendo la necesidad de recobrar la energía.

puerta

Estática ante la puerta abierta,

desviando la mirada hacia un hogar en orden pero sin brillo,

comienzo a mirar hacia adentro,

me envuelvo en el silencio y escucho.

 

Me escucho y entiendo

entiendo que no existen trabas para salir,

comprendo que no hay necesidad de huir,

que el brillo puede resurgir.

 

Bendita inquietud que me reta a cada instante,

el motor que me impulsa a descubrir.

Bendito el silencio que nos permite escuchar lo nunca dicho,

la mejor arma para mantener luz y vida presentando batalla a la inercia.

 

Silencios y contradicciones

mentes inquietas, cuerpos en acción

presentemos batalla a la falta de calor.

Autor: Sole Moreira

Fotografía: de la red

Derechos reservados