Ahora lo sé

Desperté tu manto mujer y, olvidé el por qué. Me hice con tu aroma, profanando mi perfume te adopté y, olvidé el por qué.   Te toqué el alma mujer y, ni me fijé. Respiré, absorví tu gracia, despejabas la bruma de mi ventana y, ni me fijé.   El ansia por tocar tu mantoSigue leyendo «Ahora lo sé»