Encantadora incursión

Perdí el abrazo que relaja, entre dudas y deberes… lo perdí. Naciste ladrón de momentos y cada momento llevaba implícito la incursión a un mundo que ya no estaba. Abrazando la incursión, encontré cuanto en mí quedaba. Has surgido del efímero momento, precioso y preciso momento por cuánto hallé en él de breve y cierto.Sigue leyendo “Encantadora incursión”