Tu meta: una sonrisa

Puede llegar a ser tan sencillo…
Pero pareciera que disfrutamos complicándonos la vida. El afán de poseer, de ser más que el otro, nos ciega de tal modo que llega a limitar nuestra felicidad al mero hecho de adquirir bienes materiales, prestigio… “ser más”

Y nos preguntan: ¿Cuál es tu ilusión?
Por un momento detenemos nuestra carrera de obstáculos particular y comenzamos a pensar en vacaciones de lujo, el coche último modelo, la casa de la playa…
De acuerdo, son ilusiones. Unas posibles de realizar, otras…no tanto. Pero todas ellas suponen un seguir batallando día a día hacia un afán de poseer que llega a ser insano.

Ahora acordaros del niño que hemos sido y que todavía sigue en nosotros. Eramos felices mientras disfrutábamos de una golosina. Simple ¿Verdad? Cuan fácil era llevar una sonrisa impresa en el rostro día tras día.
Y es que crecemos…crecemos y nos olvidamos de lo más importante “La ilusión de llegar al nuevo día y vivirlo con intensidad”
Nunca, nunca hemos de olvidarnos de que cada día es un nuevo regalo y por ello se merece premiarlo con esa sonrisa que sale de dentro, del alma.
Hagamos de nuestra meta el poder sonreír cada día.
Sole Moreira

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Dignidad Humana

Respetar, valorar…no es algo utópico, pero pareciera que nos gusta más vivir como depredadores en la espesa jungla que como seres racionales aportando apoyo. Y es que, hay quien dice dar apoyo mientras se burla a tus espaldas de tus modos y maneras, quien confunde amistad con conveniencia, quien daña mientras dice dar consejo.

Juzgar, prejuzgar…a menudo un juicio de valor erróneo es más creíble que la sencilla realidad. Porque nos gusta encontrar fallos en nuestros semejantes, nos aburre lo correcto, decimos no tener tiempo para escuchar por que tan solo queremos que se escuche nuestra voz.
bruja 10
¿Cómo puedes juzgar si no escuchas? ¿Cómo pretendes pedir respeto y ser valorado si ni siquiera te respetas y valoras tu mismo?

Respeta y tarde o temprano serás respetado. Valora y terminarán valorándote. Si no quieres escuchar…no juzgues. Sé digno de poder llamarte a ti mismo persona.
Sole Moreira